ERNESTO BLANCO CALDAS
MENSAJE DEL DIRECTOR
MENSAJE DE LA EDITORA
SOLDADOS
por Mayra Montero
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Robert Marcus Rodríguez
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Andrew J. Avilés
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Juan M. Serrano
Frances M. Benítez
Joel Pérez
Francisco Martínez Jiménez
José A. Rivera Aponte
Ernesto Blanco Caldas
Jocelyn Carrasquillo
Fernando Méndez Aceves
Melvin Mora
Jacob Mártir
Gary A. Vaillant
Michael A. Martínez
Carlos Camacho Rivera
Henry Irizarry
José A. Rivera Serrano
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Jason Núñez
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Pedro Jesús Colón
María Inés Ortiz
Wilberto Suliveras
Julián Inglés Ríos
Gregory Rivera Santiago
Ricardo Xavier Rodríguez Fernández
Issac Thomas Cortés
Ulises Burgos Cruz
 

ERNESTO BLANCO CALDAS
28-12-03

Edad: 28 años
Lugar: Qatar Ash Shababi, Irak
Circunstancias: A causa de lesiones que recibió de un artefacto explosivo que destruyó su vehículo militar.
Recordando a Ernesto

Nació en Hartford, Connecticut, de padres puertorriqueños.
Apasionado de las artes; amante de la guitarra clásica.
Soñaba ser capellán del Ejército
Consideró ser veterinario e hizo sus estudios universitarios en "ciencias de animales".

'ES Y SERÁ SIEMPRE
MI HÉROE'
por josé a. delgado - jdelgado@elnuevodia.com

La misión de Ernesto Manuel Blanco Caldas en Bagdad era la guerra de Irak. Pero la misión de su vida, según los que mejor le conocieron, era promover la fe y el cristianismo.

Sus familiares y amigos recuerdan de él su bondad. Pero, sobre todo, su arraigada vocación religiosa. “Su intención era ser capellán del Ejército. Ese iba a ser su próximo paso”, indica Gloria Caldas, madre del fallecido soldado.

Esta es la última foto de Ernesto en la Navidad del 2003. El murió el 28 de diciembre, tres días después. (Album familiar) Arriba, Gloria Caldas, madre de Ernesto Blanco, junto a su nieto Trystan, colocan flores en la tumba de su hijo. (AP)

Blanco Caldas se marchó a la guerra de Irak el 3 de septiembre de 2003. Su madre y su novia desde sus años de estudiante, Michelle Sorrel, estuvieron con él los días previos a su movilización y le fueron a despedir aquel día.

"Nunca más lo volví a ver", lamenta doña Gloria.

Ernesto nació en Hartford, Connecticut, de padres puertorriqueños, el 10 de agosto de 1975. Desde los 14 meses hasta su adolescencia vivió en Puerto Rico.

En la Isla comenzó sus estudios de kindergarten en la escuelita pública del barrio Tallaboa de Peñuelas. Pero, la familia se mudó después a Santurce. Ernesto cursó entonces estudios en la escuela episcopal St. John, y las públicas Julián Blanco y Superior Central.

En esos años nació su pasión por las artes. El maestro Federico Cordero le tomó de la mano -fue su entusiasta "conejillo de indias", recuerda su madre- para poner en marcha su concepto de enseñanza de guitarra clásica.

"Desde los nueve años hasta que nos fuimos a San Antonio, estudió con Federico Cordero", relata doña Gloria.

Aunque su pasión era la guitarra, la cual practicaba diariamente por varias horas, también aprendió a querer la música "country western".

"Quiso integrarse plenamente a la cultura tejana. Nunca se olvidó de su patria, pero adoptó a Texas como su nuevo hogar", afirma su madre.

Participó de bandas de jazz, en la Escuela Secundaria Winston Churchill de San Antonio, y en un grupo de rock que formaron oficiales del Ejército estadounidense.

La vinculación con las Fuerzas Armadas comenzó en sus años universitarios. Ernesto consideró ser veterinario e hizo sus estudios universitarios en "ciencias de animales". Mientras estudiaba formaba parte del ROTC.

Al graduarse de la Universidad A&M de Texas -a la única que solicitó ingreso y a la que desde que llegó a San Antonio quiso asistir- se hizo parte de la Reserva del Ejército. Poco después, decidió entrar en el servicio activo.

"No hay duda de que le gustaba la vida militar", indica su progenitora.

Su primera movilización fue a Afganistán, en el 2002. Regresó de ese país de Asia central, en el que Estados Unidos comenzó su guerra en contra del terrorismo, en febrero del 2003.

"Ese año la Navidad fue en febrero. Le reservamos el arbolito y se le recibió con pasteles y lechón", recuerda doña Gloria.

En septiembre del 2003, Ernesto tuvo su próxima movilización. Y su madre, y su novia, Michelle, fueron a ayudarle a preparar su salida. Aquella mañana del 3 de septiembre de 2003, Gloria Caldas los vio pasar uno a uno, todos jovencitos, con sus uniformes perfectamente planchados. Nunca se imaginó que era la despedida.

A los 28 años, Ernesto tenía todo bien planificado. Se iba de Irak en septiembre, pero retornaría en la primavera, a tiempo para preparar su boda con "el amor de su vida", Michelle.

Hasta la fecha del enlace estaba seleccionado previamente: 12 de junio de 2004. Pero el matrimonio nunca se consumó. Un artefacto explosivo, colocado en una carretera de Qarat Ash Shababi, en Irak, sacudió el 28 de diciembre de 2003 el vehículo militar en que viajaba Ernesto, quien murió como consecuencia de las lesiones recibidas.

Michelle se considera su viuda. En diciembre pasado se cambió su apellido y ahora es, oficialmente, Michelle Blanco.

"Ernie era apasionado en torno a la vida, porque había encontrado su vida en Cristo", indica Michelle.

Ahora la vida de Ernesto Manuel Blanco Caldas está inmortalizada en páginas de internet diseñadas por amigos decididos a preservar su recuerdo.

En una de esas páginas (www.facesofvalor.com) su hermana, Carmen Blanco Pendergraff, ofrece un testimonio de lo difícil que le ha resultado la muerte de Ernie, como le decían sus allegados: "Para mí lo era todo. Pienso que nunca supo lo mucho que lo necesitaba y cuán vacía mi vida hubiese sido sin él. Fue mi hermano, mi sangre y es y será siempre mi héroe".