JACOB MARTIR
MENSAJE DEL DIRECTOR
MENSAJE DE LA EDITORA
SOLDADOS
por Mayra Montero
Antonio J. Sledd Figueroa
Robert Marcus Rodríguez
Orlando Morales
Andrew J. Avilés
Gil Mercado Román
Richard Orengo
Kelvin Feliciano
Juan M. Serrano
Frances M. Benítez
Joel Pérez
Francisco Martínez Jiménez
José A. Rivera Aponte
Ernesto Blanco Caldas
Jocelyn Carrasquillo
Fernando Méndez Aceves
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Jacob Mártir
Gary A. Vaillant
Michael A. Martínez
Carlos Camacho Rivera
Henry Irizarry
José A. Rivera Serrano
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David Alonso Mejías
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Pedro Jesús Colón
María Inés Ortiz
Wilberto Suliveras
Julián Inglés Ríos
Gregory Rivera Santiago
Ricardo Xavier Rodríguez Fernández
Issac Thomas Cortés
Ulises Burgos Cruz
 

JACOB MARTIR
18-08-04

Edad: 21 años
Lugar: Sadr, Irak
Circunstancias: Fue baleado mientras viajaba por la ciudad
Recordando a Robert

Nació en Caguas, se crió en Connecticut.
Era uno de 10 hermanos
Le gustaba la música y el arte
Amaba la milicia

UN MÁRTIR PARA LA
HISTORIA
por josé a. delgado - jdelgado@elnuevodia.com

Haciendo honor a su apellido, Jacob Mártir se propuso ser el más grande de los “Mártires”.

Jacob nació en Caguas, pero creció en Willimantic y Norwich, en el estado de Connecticut. Era uno de una prole de 10, en un hogar en el que padre estaba ausente.

José Mártir, padre de Jacob, muestra una foto de su hijo -al frente- junto a sus hermanos Olga Lydia, Ismael Antonio y Elizabeth. (Luis Ramos) Arriba, Lidia Gutiérrez, al centro, y rodeada de familiares, posa su mano sobre el féretro de su hijo. (Norwich Bulletin / Tali Greener)

Su madre, Olga Lidia Gutiérrez, laboraba en una fábrica donde ganaba $22,000 al año. Nunca había dinero suficiente para las necesidades de los 10 niños, lo que obligó a Jacob a conocer la ética de trabajo a temprana edad. A los 13 años, repartía periódicos, paleaba nieve, cortaba grama y el dinero que ganaba se lo entregaba a su madre,, según reportes publicados en EE.UU.

Su juntilla con amistades de dudosa reputación le trajo problemas en la adolescencia, así que acompañado por la pobreza y después de vivir las vicisitudes de una familia dividida, a los 17 años el joven ingresó al Ejército tan pronto terminó su escuela secundaria buscando, como muchos, superarse.

Pero también, ser soldado era algo con lo que Jacob siempre había soñado desde pequeño. Su padre, José Mártir, era veterano de la guerra de Vietnam. Su abuelo, veterano de Corea.

José Mártir dejó de verlo cuando era un bebé, a consecuencia de su divorcio de la madre de Jacob.

"Pero me llamó cuando se iba a ir a Irak y me dijo que siempre había querido ser soldado como yo. En aquel entonces estaba en Fort Hood (Texas)", recuerda el apenado padre. Jacob volvió a telefonear a su padre desde el Golfo Pérsico.

"Me indicó que iba a venir a verme. No lo veía en más de 10 años y me emocionó la posibilidad de volver a estar con él", indica el padre de Jacob. "Sé que murió ayudando a salvarles la vida a otros. Siempre estuve muy orgulloso de él", agrega José Mártir, vecino de Humacao.

Don Primavera, un amigo de la familia, describe a Jacob como "un muchacho feliz", a quien le encantaba gastar bromas y pasarla bien. "Le daba mucho orgullo servirle a este país", dice Primavera, en una reseña del periódico Hartford Courant.

"Siempre quiso ir a combate", comenta, por su parte, su prima Nancy Ramos.

"Desde muchacho quería hacer algo positivo con su vida. Siempre me decía: 'Titi voy a ser el mejor de todos los Mártires' ", recuerda su tía Noemí Mártir, quien ocasionalmente tenía acceso a sus sobrinos.

Aunque amaba la milicia, Irak resultó ser más fuerte de lo que había anticipado. En una carta enviada a su madre en mayo del 2004, el soldado confiesa lo dura que se había convertido la guerra en Irak y le admite que presentía que existía la posibilidad de que no retornara a casa.

"Mami, ¿cómo están tú y las muchachas? Espero que estén bien y que pueda verlas pronto. Lamento no haber podido llamar o escribirles en un tiempo. Hemos estado aquí ocupados con cosas muy complicadas. No creerías las cosas que he visto con mis propios ojos. ¿Sabes las cosas que ves en televisión sobre lo que sucede en Irak? Desde que estoy aquí he visto eso y cosas peores", indica Jacob en la carta.

También dejaba entrever lo consternado que estaba por lo efímera que es la vida. "Es difícil para mí entender que puedo estar un día sentado conversando con un amigo y un par de horas después, ese mismo amigo puede morir como consecuencia de un disparo, el lanzamiento de un cohete-granada o un explosivo improvisado. Desde que llegue aquí he perdido a seis amigos, lo que demuestra que existe la posibilidad de que no sobreviva, pero haré todo lo que pueda para que eso no ocurra", añade en la misiva, divulgada en un artículo del Daily News de Canadá, titulado "Un Mártir para esta guerra".

Mártir estuvo adscrito a las tropas Alfa de la Primera División de Caballería, con base en Fort Hood, en Texas. La muerte le alcanzó el 18 de agosto de 2004, en momentos en que realizaba un patrullaje por una carretera de Sadr City. Fue víctima de varios disparos. Murió a los 21 años. Como homenaje póstumo le fue conferida la Medalla de Corazón Púrpura.

Su tía resume lo que fue su vida: "Era un muchacho contento. Le encantaba la música y el arte. Desde pequeño fue siempre él mismo. Sobre todo, siempre le gustaba decir la verdad, en las buenas y en las malas".