A pesar
de innumerables esfuerzos, algunos familiares de soldados
caídos no pudieron ser contactados. Otros, aún sumidos
en el dolor, declinaron nuestra invitación. Honramos
sus nombres con estas cortas reseñas.
El sargento Carlos Gil, era natural de Arecibo, pero
vivió por muchos años con su familia en Orlando.
 |
| El Sargento Carlos Gil,
a la derecha, junto a su hermano Alex. (Album familiar).
Arriba, la tumba del soldado, en el Cementerio Nacional
de la Florida en Bushnell. |
El oficial pertenecía a la Compañía 377 de Transporte
del Batallón 181 del Ejército, con base en Mannheim, Alemania.
El soldado, descrito por amigos
y familiares como una persona simpática, callada, pero
también alegre, le era difícil estar distante de su
esposa, Farah Lee Gil, y de su hija de 4 años, Jalissa,
por lo que pensaba dejar el ejército, según informes
de prensa publicados en los Estados Unidos.
No lo logró.
Murió el viernes, 18 de febrero
de 2005, mientras manejaba un artefacto explosivo en
Humaniyuh, Irak. Era su tercera misión en ese conflicto.
A los 30 años fue enterrado en
el Cementerio Nacional de la Florida en Bushnell.
|