A pesar
de innumerables esfuerzos, algunos familiares de soldados
caídos no pudieron ser contactados. Otros, aún sumidos
en el dolor, declinaron nuestra invitación. Honramos
sus nombres con estas cortas reseñas.
Natural de Caguas, Ramón Reyes Torres nació un 23 de
mayo de 1974. Era el mayor de cuatro hijos.
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| Ada Torres llora durante
el entierro de su hijo, el soldado Ramón Reyes Torres.
(José Jiménez/Primera Hora) |
Fue producto de las escuelas públicas de Caguas y desde
joven realizaba trabajos a tiempo parcial, ya fuese haciendo
patios o como empleado de una tienda de 'souveniers' en
la ciudad criolla.
Participaba y cantaba en la iglesia
La Providencia de Caguas y disfrutaba tocar congas.
Comenzó estudios universitarios en la Interamericana
de Bayamón donde se integró al ROTC. La carrera militar
le atrajo tanto que se enlistó en el ejército a los
18 años.
Al momento de ser enviado a Irak,
estaba asignado a la Compañía de Transporte 432, con
base en la hoy cerrada instalación de Roosevelt Roads,
en Ceiba.
A los 29 años, falleció el 16
de julio de 2003, cuando el camión en el que viajaba
fue impactado por una granada en Bagdad, Irak.
Era el orgullo de su abuelo Carmelo
Reyes, quien fue soldado por 24 años y falleció un mes
antes que él.
Cuando ocurrió el trágico incidente
sus pares lo describieron como "un hombre humilde y
trabajador".
Reyes Torres fue enterrado a
pocos pasos de su abuelo en el cementerio Monte Calvario
de la ciudad que lo vio nacer.
Le sobreviven su esposa y tres
hijos.
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