A pesar
de innumerables esfuerzos, algunos familiares de soldados
caídos no pudieron ser contactados. Otros, aún sumidos
en el dolor, declinaron nuestra invitación. Honramos
sus nombres con estas cortas reseñas.
Nació en el condado de Brooklyn, en Nueva York, de padres
puertorriqueños. Era el mayor de los nueve hijos que
tuvo Gilberto Nieves con su esposa María.
De joven jugó fútbol estadounidense
y participó en el deporte de lucha olímpica, y siempre
se mantuvo vinculado a los 'Eagle Scouts'. Venía de
una familia con una larga tradición militar. Su padre,
veterano de la guerra de Vietnam, estuvo en la Marina
de Guerra. Y un hermano, Gilberto, hijo, de 19 años,
estudiaba en West Point.
Aspiraba ser arquitecto, pero
decidió irse al Ejército tan pronto terminó la escuela
superior.
Isaac tenía sólo 20 años y antes
de dejar Nueva York, para cumplir con sus obligaciones
militares en Alemania, se había casado con su amor de
la escuela secundaria, Amy.
Un Jueves Santo -el 8 de abril
de 2004-, Isaac se convirtió en la decimosexta baja
boricua de la guerra como consecuencia de un ataque
que incluyó el lanzamiento de bombas caseras en contra
de su unidad en la zona de Baani Saad, unas 25 millas
al noreste de Bagdad. |