Tío Micky sabía que no iba a regresar de Irak. Se lo había dicho a su familia cuando llamaba pero ellos no lo tomaron en serio.
Pensaron, dijeron sus familiares en entrevista, que era un chiste.
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| Miguel Ángel Ramos Vargas en el teatro de guerra. (Archivo) |
La realidad los sorprendió. Una comitiva especial de militares llegó hasta el camino Manolo Mas, en el barrio Quebrada Grande, con una noticia que la familia no podía creer.
El cuñado del difunto, Carlos Iván Falto Prieto, quien habló a nombre de la familia porque la viuda, Yolanda Mas, estaba demasiado afectada como para hacerlo, explicó que el martes, 31 de mayo, el sargento Miguel Ángel Ramos Vargas había terminado su labor en la base entre las 6:00 a 6:30 de la tarde, hora de Irak.
Tío Micky o Micky, como lo llamaban sus familiares y amigos, fue hasta una tienda en la base junto a unos compañeros militares.
Allí le recortaron el cabello y compró regalos para sus hijos, pues había obtenido un pase para regresar a Puerto Rico el 20 de junio.
Pero al salir del local, el grupo de soldados fue sorprendido por fuego de mortero disparado desde afuera, y que estalló al penetrar en la base, explicó Falto Prieto. En el incidente, hubo 19 heridos y un solo muerto. Las autoridades certificaron la muerte de Ramos Vargas hora y media después del ataque.
Falto comentó que parte de esos datos se lo dieron los oficiales del Ejército. Los compañeros militares que llamaron a la familia fueron quienes le contaron sobre el recorte de cabello y los regalos que había comprado para sorprender a sus tres hijos.
El sargento de 39 años pertenecía a la Unidad 807 de Comunicaciones de la Reserva del Ejército, con base en Aguadilla.
Desde hace ocho meses estaba en Irak cumpliendo distintas misiones, pero este mes regresaba a su país con un pase especial.
"No esperábamos recibirlo de esta manera en que lo vamos a recibir ahora", lamentó Falto Prieto.
Ramos Vargas pertenecía a la Reserva desde hace más de 20 años. Aunque estuvo en entrenamientos, ésta fue la primera ocasión en que lo movilizaban a un escenario de guerra.
Al sargento le sobreviven su madre, Eloína Vargas; su esposa Yolanda Mas Rodríguez e hijos Omar Andrés, de ocho años; Miguel Ángel de nueve; y Sebastián Noel de cinco años.
Falto Prieto comentó que su cuñado se retiraba este año del Ejército. Ingresó a las Fuerzas Armadas cuando era estudiante universitario, y luego de 20 años sus intereses habían cambiado.
"Él estaba decidido a cumplir con la encomienda que se le asignara porque era un hombre de palabra", aseguró Falto Prieto, quien describió a su cuñado como un hombre excepcional, alegre y dedicado a su familia.
Antes de ser asignado a Irak, Ramos Vargas trabajó como gerente de la planta de hormigón en Mayagüez, Western Ready Mix.
Víctor Santiago, compañero de labores, dijo que Micky fue un ser humano excelente y muy inteligente.
Otro de los cuñados de Ramos Vargas, Aníbal Mas Rodríguez, describió al sargento como un hermano. "A nosotros nos unía la música, la talla, la poesía y muchas cosas más... siempre lo voy a recordar por eso, sus sonrisas, sus carcajadas, era un fiel luchador", expresó visiblemente afectado por la pérdida.
Mas Rodríguez dijo que su cuñado, un tallador de Reyes Magos, entró a la milicia para obtener una fuente adicional de ingreso. Lo hizo a través del ROTC, mientras estudiaba en el Recinto Universitario de Mayagüez.
Sostuvo que el sargento estaba en contra de la guerra de Irak, y de cualquier otra guerra.
"Miguel amaba esta patria, era fiel luchador y fiel amante de la patria y de lo que tenemos aquí", reveló.
Debby Falto Mas recordará a tío Micky como un padre y reconoció que esta tragedia será difícil de aceptar.
Comentó que antes de partir hacia Irak, su tío le dijo que no estaba de acuerdo con esta guerra pero que iba a cumplir con su labor.
En varias ocasiones habló con su tío por teléfono o a través de correo electrónico. La última vez fue el domingo.
"Él estaba de lo más bien pero sabía que las cosas no estaban bien... Incluso nos dijo que no iba a volver, pero nosotros lo tomamos como un chiste, en ningún momento lo tomamos en serio. Él sabía que las cosas allá no estaban como se las habían pintado", explicó la joven de 19 años.
En medio del dolor que embarga a esta familia, Debby hizo un llamado para que esta guerra termine.
"Cada vez son más los que mueren. Ahora fue un puertorriqueño más, un tío que se va de la familia, una pérdida irreparable... que se acabe ya", exclamó.
El sargento Miguel Ángel Ramos Vargas murió en Irak al estallar cerca de él un cohete de 12 milímetros de manufactura china, según informó el Ejército de Estados Unidos.
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