Manuel Hornedo, de 27 años, casado y con dos hijos de seis y cuatro años, murió en Irak el pasado 28 de junio a causa de un ataque suicida que tuvo como objetivo la patrulla militar en que se transportaba por la localidad de Tikrit.
El soldado, cuya familia ha estado asentada en Brooklyn pero es de origen puertorriqueño, ingresó en la Guardia Nacional de Nueva York en respuesta a los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.
 |
| El sargento Hornedo estaba adscrito a Guardia Nacional de Nueva York. (Archivo) |
Hornedo fue homenajeado póstumamente en un velatorio que tuvo lugar en la iglesia católica St. Michael’s en la zona de Sunset Park, en el condado de Brooklyn.
"Mi querido hijo, eres mi vida y mi alma. Nunca pude decirte lo orgullosa que siempre estuve de ti", escribió su madre, Evelyn Crespo, en un poema que leyó un colega de Hornedo.
El sargento Hornedo estaba adscrito a la División de Infantería 42 de la Guardia Nacional de Nueva York. Desde enero pasado estuvo movilizado en Irak.
"Estaba orgulloso de ser soldado. Era un buen tirador", indicó el sargento Henry Cobb, quien estuvo con Hornedo en Irak.
En su vida civil, Hornedo era gerente de seguridad de una tienda de ropa en Herald Square, en Manhattan. Le sobreviven su esposa, Melissa Hornedo, y sus hijos Manny, de 6 años, y Marcus, de 4.
Según informes de prensa, diez días antes de su muerte, Hornedo pasó dos semanas de descanso con su familia en Brooklyn.
"Estaba tan contento porque tuvo una conexión con nuestro hijo mayor ahora más que nunca. El amaba a sus hijos", dijo su esposa Melissa, quien conoció a su esposo cuando este tenía 16 años y ella 15.
Horas antes de su muerte, el soldado se comunicó con su familia por teléfono, cosa que no había hecho en algunos días. "Al menos pude decirle que lo amaba", dijo la joven viuda.
|