Los dos hijos del soldado puertorriqueño Alexis Román Cruz le habían suplicado que renunciara al Ejército de los Estados Unidos.
No querían estar alejados de su padre. Y él los complacería dentro de un año, cuando terminaría su contrato con la milicia.
 |
| A Román le quedaba un año en su contrato con el Ejército. (Archivo) |
Así lo relata Carmelo Román, padre de Román Cruz, quien lamentó que el mismo dolor que siente tras el fallecimiento de su hijo continúe repitiéndose mientras no acabe la invasión a Irak. "Van a morir muchos, muchos, muchos más puertorriqueños si no sacan esos soldados de ahí. Van 42 ya con mi hijo", afirmó con la voz quebrantada.
"A veces tú oyes a una persona decir: 'pero ¿qué le dan ustedes (los puertorriqueños) a Estados Unidos? ¿Qué le damos a Estados Unidos? Lo mejor. Lo que vale un tesoro en la vida. Lo que no daría ninguno de ustedes por los millones del mundo. Eso le damos a Estados Unidos", dijo, ya en medio del llanto.
Hacía escasamente dos años que Román Cruz había dejado a su esposa, sus hijos y su casa en el barrio Cocos de Quebradillas para servir en la base Fort Campbell, en Kentucky.
En Quebradillas, el soldado ejercía diversos trabajos. Era delineante, montaba techos acústicos y le gustaba la decoración. En el Ejército era artillero.
En septiembre, la familia en Puerto Rico recibió con pesar una llamada del soldado en la que anunció su movilización a Irak.
"Cuando me dijo: 'Papi, voy pa' Irak', yo le dije no te vuelvo a ver. Y él decía: 'no te preocupes que dentro de un año yo me voy pa' allá (Puerto Rico)'. No iba a ir más al Ejército porque sus hijos se lo habían pedido", relató el padre, quien llevaba puesta una gorra negra que le había enviado su hijo, con un emblema de la base Campbell.
Familiares del soldado lo describieron como "inteligentísimo, gracioso, cariñoso y excelente esposo, hijo y padre" para sus dos pequeños de 9 y 12 años.
En medio del dolor, Román intentaba consolarse pensando "Dios nos lo dio, Dios nos lo quitó". Pero entre sollozos cuestionaba la muerte del menor de sus dos hijos. Y volvía a plantearse lo absurdo de que tantos jóvenes arriesguen su vida "por un capricho del presidente (George Bush) para apoderarse de todo".
"Alguien que me conteste a mí por qué están allí, si allí hay un territorio que no es de ellos, qué buscan. Están buscando el petróleo para el Presidente", apuntó, mientras se unió al llamado de otros puertorriqueños al Gobernador y la Legislatura para que exijan el regreso de las tropas destacadas en Irak.
|