El luto embarga a la familia del veterano ponceño José Santos Álvarez.
Y es que su hijo, Isaías Santos Luzcando, de 30 años, quien siguiendo los pasos de su padre optó por una carrera militar, perdió la vida la noche del 26 de diciembre de 2005 en un accidente aéreo mientras pilotaba una nave del Ejército en Bagdad.
 |
| Isaías Santos junto a su novia Bárbara. (Archivo) |
Santos Álvarez, de 59 años, relató que como veterano de la guerra de Vietnam siempre asiste a las ceremonias fúnebres de los soldados caídos para participar en las Guardias de Honor.
Desde que comenzó la llamada guerra contra el terrorismo ha asistido a decenas de sepelios, pero nunca pensó que uno de sus hijos iba a perecer de la misma forma en que murieron muchos de los soldados que despidió.
"Supe del accidente por internet, pero la noticia no decía los nombres de los que habían muerto. Yo tenía un presentimiento raro y me pasaba buscando en la computadora información de las tropas allá. El día siguiente a su muerte fue que me notificaron lo que pasó", relató.
Indicó que la última vez que vio a su hijo fue en septiembre, cuando el joven vino a Puerto Rico a visitarlo.
Señaló que, contrario a otras ocasiones en las que se encontraba con Santos Luzcando, esta vez el adiós de su hijo, al concluir la visita, tuvo un tono inusual, como de despedida final, lo que inquietó a Santos Álvarez.
"El viaje fue como para despedirse. Me dijo que tenía todo preparado antes de irse a Irak. Eso me inquietó un poco", sostuvo al precisar que el fenecido soldado llevaba apenas dos semanas en el campo de guerra en Irak.
Santos Álvarez relató que su hijo, quien es natural de Panamá, pero ciudadano estadounidense, llevaba 11 años activo en el Ejército.
"El Ejército era su vida. Desde pequeño a él le gustó mucho el Ejército. Él y su hermano me tenían como héroe cuando estaba activo como militar", expresó.
El joven nunca vivió en Puerto Rico. Nació y se crió junto a su madre, la panameña Maribel Luzcando. "Siempre estábamos en contacto. Teníamos una buena relación. Éramos amigos, más que padre e hijo", aseveró Santos Álvarez.
El sepelio fue en Panamá.
Santos Luzcando nunca contrajo matrimonio. Sólo le sobreviven sus progenitores y tres hermanos paternos.
|