Yull Estrada Rodríguez, de 21 años y natural de Lajas, es otro soldado de origen boricua que falleció el 20 de septiembre de 2006, en las guerras estadounidenses en Irak y Afganistán, desatadas luego de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.
El joven murió al pisar una mina mientras patrullaba una zona de la provincia de Anbar, Irak.
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| El joven se destacó como pelotero de la Liga Doble A juvenil de Yauco. (Suministrada) |
Su padre José Luis Estrada lo soñó cinco días antes del suceso. Le contó a su esposa, Wanda Rodríguez, que vio en un sueño a su hijo, Yull Estrada Rodríguez, quien se encontraba en Irak desde hacía seis meses, herido por una mina en un camino.
“Lo primero que hice cuando desperté fue escribirlo en la agenda del teléfono y cuando los marines llegaron me encontré con ellos en el portón y fue bien impactante, porque uno sabe que no vienen a darnos una felicitación, y le dije: ‘Yull, Bambi -como le decíamos - cayó en Irak’’’, recordó el padre del joven militar.
El fallecimiento se produjo una semana después de que fuera sepultado otro joven de la zona suroeste de la Isla, el sabaneño Ángel Mercado, quien fue sepultado el 11 de septiembre tras haber fallecido en Yusifiyah, Irak, a consecuencia de las heridas que recibió cuando estalló un mortero.
En febrero de 2004, “Bambi” ingresó a la Marina luego de haber salido de la escuela superior de Lajas, donde había sido reclutado por oficiales del ejército de Estados Unidos. Lo hizo aun cuando tuvo invitaciones de varias universidades del país para que estudiara una carrera.
Heredó la vena militar principalmente de su abuelo materno, Santos Rodríguez, retirado después de 24 años como sargento mayor del Ejército.
Fue descrito por sus padres como un joven alegre, amigable, que se ganó el cariño de todos y quien se destacó como pelotero de la Liga Doble A juvenil de Yauco como receptor. También jugó en las pequeñas ligas de Lajas.
Anbar es una de las regiones más conflictivas en el convulso Irak, donde ubican municipalidades tan violentas como Faluya, Ramadi y Hadita, lugares en los que se han producido algunas de las más cruentas batallas entre el ejército estadounidense y los insurgentes iraquíes desde la caída de Saddam Hussein en el 2003.
De hecho, solamente en esa región hay destacados 16,000 efectivos estadounidenses, los cuales constituyen el 11% de los 147,000 soldados norteamericanos asignados a la guerra en ese país árabe.
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